Reconocimiento nacional a un alumno de la UAH
El estudiante Pablo Bermejo, graduado en Medicina por la Universidad de Alcalá, ha sido distinguido con el Premio Nacional de Licenciado en Medicina, otorgado por la Real Academia Nacional de Medicina de España (RANME), que reconoce al mejor alumno del Grado a nivel nacional por su excelente trayectoria académica.
Bermejo finalizó sus estudios en mayo de 2025, culminando una etapa marcada no solo por el rendimiento académico, sino por la consolidación de una vocación médica profundamente arraigada desde la infancia.
Vocación temprana y referentes personales
“Desde muy pequeño tuve claro que quería ser médico”, explica Bermejo. En ese camino fue clave la figura de su pediatra, Alfonso Ortigado, quien le transmitió una forma de entender la medicina basada en la cercanía, el respeto y la calidad humana.
El tiempo quiso que ese referente regresara a su vida académica como profesor de Pediatría en la UAH, una experiencia que el alumno califica como “especial y emocionante”, al poder aprender desde una perspectiva universitaria de quien había sido un ejemplo profesional desde niño.
Una medicina centrada en las personas
Para Pablo Bermejo, la medicina va más allá del conocimiento técnico. La empatía, la escucha y la actualización constante forman parte esencial de su forma de entender la profesión.
Su principal motivación es acompañar a los pacientes en momentos de vulnerabilidad y aplicar el conocimiento científico para mejorar la calidad de vida de las personas y contribuir al fortalecimiento del sistema sanitario.
La Universidad de Alcalá, clave en su formación
El paso por la Universidad de Alcalá ha sido, según Bermejo, “fundamental tanto a nivel académico como personal”. Destaca un entorno exigente pero estimulante, con docentes comprometidos y accesibles, que le hicieron sentirse acompañado durante toda su formación.
Un premio como estímulo, no como meta
El galardón concedido por la Real Academia Nacional de Medicina de España supone para el estudiante un honor compartido con su familia, profesores y compañeros. Bermejo entiende este reconocimiento no como un punto final, sino como un incentivo para mantener un alto nivel de exigencia y compromiso profesional.
“Lo asumo como un estímulo para seguir aprendiendo, investigando y ejerciendo la medicina con rigor, ética y responsabilidad”, señala.
Mirando al futuro
De cara al futuro, Pablo Bermejo aspira a continuar su formación especializada y a desarrollar una carrera que combine la práctica clínica, la investigación y la docencia, contribuyendo así a la mejora continua de la medicina y a la formación de nuevos profesionales.












