El clero de la Diócesis de Alcalá de Henares ha comenzado el curso 2026/27 con una jornada sacerdotal centrada en la dignidad de la persona ante el desarrollo de la inteligencia artificial. El encuentro se celebró durante la mañana de este martes, 15 de septiembre, en el monasterio de San Bernardo de Alcalá de Henares.
Tras un café en el claustro menor del monasterio, los sacerdotes se trasladaron a la iglesia de San Bernardo, donde participaron en un momento de oración ante el Santísimo Sacramento expuesto en la custodia y rezaron la Hora Intermedia.
Presentación de la encíclica ‘Magnifica Humanitas’
La jornada continuó con una presentación de la encíclica ‘Magnifica Humanitas’, del papa León XIV, a cargo de Juan José Pérez Soba Díez del Corral, profesor del Pontificio Instituto Teológico Juan Pablo II para las Ciencias del Matrimonio y la Familia de Roma y de la Universidad Eclesiástica San Dámaso de Madrid.
La exposición estuvo centrada en cómo el contenido de la encíclica puede servir como referencia para la Iglesia ante la situación actual y, en particular, ante los cambios que plantea el desarrollo tecnológico.
El profesor Pérez Soba explicó que el documento busca presentar la novedad del Evangelio en relación con la humanidad y la dignidad humana dentro del conjunto de relaciones que configuran la sociedad, desde la perspectiva de la caridad de Cristo.
La inteligencia artificial y el papel de la persona
Uno de los asuntos abordados durante la jornada fue la relación entre la inteligencia artificial y la capacidad de la persona para tomar decisiones y desarrollar su propio pensamiento.
La primera encíclica de León XIV, publicada en mayo de 2026, aborda la custodia de la persona humana en el contexto de la inteligencia artificial y plantea la posición ética y moral de la Iglesia ante la actual transformación tecnológica.
Durante su intervención, Pérez Soba señaló que la inteligencia artificial no debe ser temida por sí misma, ya que es una creación humana. A su juicio, la principal preocupación debe estar en el uso que las personas hagan de esta tecnología y en el riesgo de delegar en ella capacidades que corresponden al ser humano.
«El ser humano ha creado la inteligencia artificial, por lo tanto no la tiene que temer. Tiene que temerse a sí mismo en cuanto a que la puede usar mal», afirmó el profesor, quien también advirtió sobre el riesgo de que la tecnología pueda llevar a una «dejación de lo que realmente Dios le pide, que sobre todo es pensar».
La jornada sacerdotal concluyó con un espacio dedicado a informaciones y avisos para los sacerdotes de la Diócesis de Alcalá de Henares.












