La celebración tuvo lugar en la ermita de la Virgen del Val
La explanada de la ermita de la Virgen del Val acogió el domingo 20 de septiembre la celebración de la Eucaristía con motivo de la Fiesta Mayor de Nuestra Señora del Val, patrona de Alcalá de Henares.
La misa estuvo presidida por Mons. Antonio Prieto Lucena, obispo de la Diócesis de Alcalá de Henares, y contó con la presencia de representantes de la Hermandad de la Virgen del Val, cofradías, hermandades, asociaciones, instituciones y casas regionales, además de autoridades civiles y militares.
Durante su homilía, el obispo tomó como referencia el pasaje evangélico de la mujer samaritana y el agua del pozo para reflexionar sobre la búsqueda de sentido y las necesidades espirituales del ser humano.
La iniciación cristiana, eje de la homilía
Mons. Prieto vinculó el relato de la samaritana con la iniciación cristiana, que constituye también el eje de la carta pastoral con la que ha comenzado el nuevo curso en la Diócesis de Alcalá.
Según explicó, el relato muestra un proceso de descubrimiento de Jesús por parte de la mujer, que pasa de identificarlo como un judío a reconocerlo finalmente como el Mesías. En este sentido, señaló que la fe no debe entenderse únicamente como el aprendizaje de conocimientos religiosos, sino como un encuentro con Cristo capaz de transformar la vida.
El obispo planteó también el reto que supone actualmente la transmisión de la fe a niños y jóvenes. En su opinión, la catequesis debe ir más allá de la preparación para recibir los sacramentos y contribuir a que los jóvenes desarrollen una relación continuada con la comunidad cristiana.
En este contexto, destacó el papel de las familias, catequistas, parroquias y centros educativos en la transmisión de la fe y defendió que esta tarea debe implicar al conjunto de la comunidad cristiana.
La tradición de la Virgen del Val junto al Henares
La segunda parte de la homilía estuvo vinculada directamente con la historia y tradición de la Virgen del Val en Alcalá de Henares.
Mons. Prieto recordó la tradición que sitúa el origen de la devoción junto al río Henares, donde un labrador habría encontrado la imagen de la Virgen con el Niño. Según esta tradición, la imagen permaneció en el lugar y dio origen a la ermita y a una devoción que se ha mantenido durante siglos en la ciudad.
El obispo recordó además que este año se conmemora el 650 aniversario de la construcción de la primitiva ermita y el primer centenario de la ermita actual.
La relación de la patrona de Alcalá con el agua también estuvo presente en sus palabras. Mons. Prieto recordó las antiguas procesiones celebradas en tiempos de sequía, cuando los alcalaínos acudían a la Virgen para pedir agua para los campos.
A partir de esta tradición, vinculó el agua del Henares con el mensaje central de su homilía: «Necesitamos el agua viva que solo Cristo puede dar».
La Virgen del Val como figura de referencia para Alcalá
El obispo señaló que la tradición de la Virgen del Val ha acompañado a generaciones de alcalaínos y destacó su papel como figura vinculada a la historia religiosa de la ciudad.
En su intervención, pidió poner bajo la protección de Nuestra Señora del Val la iniciación cristiana de la diócesis y tuvo una especial referencia a niños, adolescentes y jóvenes, así como a sus familias, sacerdotes, religiosos, catequistas y educadores.
La homilía concluyó con una petición a la patrona de Alcalá para que ayude a transmitir la fe a las nuevas generaciones y a acercarlas a Jesucristo.
La Diócesis de Alcalá ha publicado también la carta pastoral de Mons. Antonio Prieto Lucena para el curso 2026-2027, dedicada a la iniciación cristiana, así como información sobre la iniciación cristiana.












