La Universidad de Alcalá (UAH) y el Middle Kingdom Theban Project (MKTP) avanzan en la investigación arqueológica en Tebas con la recuperación de pinturas inéditas y la reconstrucción del sarcófago de un visir. Tras una década de trabajo, el proyecto combina excavación, restauración y divulgación científica.
Al frente del equipo se encuentra el egiptólogo Antonio Morales, quien resume la evolución de la iniciativa con una idea clara: “la arqueología ya no busca tesoros, busca conocimiento”.
Diez años de excavaciones en Tebas
El MKTP nació en 2015 como una intervención arqueológica tradicional centrada en la retirada de escombros, arena y piedras. Con el tiempo, el proyecto ha ampliado tanto su equipo como las disciplinas implicadas, incorporando especialistas en arquitectura, arqueología del territorio y análisis del espacio funerario.
En la última expedición, desarrollada entre noviembre y diciembre de 2025, el equipo abordó dos intervenciones principales: la recuperación de las pinturas de la tumba de Djari y la excavación y restauración del sarcófago del visir Ipi.

Pinturas ocultas durante un siglo
La recuperación de las pinturas de la tumba de Djari, que hacia el año 2000 a.C. ejercía como director de prisiones en la zona de Tebas, ha supuesto uno de los principales hitos recientes. Estas escenas fueron descubiertas en los años treinta por el Museo Metropolitano de Nueva York, pero el acceso no se limpió en aquel momento.
Según explica Morales, las pinturas se encontraban en una zona de difícil acceso. El equipo ha dedicado tres años a despejar el pasillo que conduce hasta ellas, retirando estructuras colapsadas y estabilizando el entorno. El estado de conservación ha resultado ser muy positivo, lo que ha permitido documentarlas con detalle.
La reconstrucción del sarcófago del visir Ipi
El segundo gran reto ha sido la intervención en el sarcófago del visir Ipi, uno de los cargos de mayor relevancia tras el faraón. La pieza, de caliza, alcanza los tres metros de largo, dos de ancho y un peso aproximado de doce toneladas.
Durante la excavación se comprobó que un 35% del sarcófago estaba fragmentado. Esa parte ha sido extraída a la superficie con ayuda de trabajadores y sistemas de elevación, mientras que el 65% restante permanece en una única pieza en el interior de la sala funeraria. Una vez finalizada la limpieza de los fragmentos, se procederá a su reintegración para devolver al conjunto su estructura original.
Divulgación y proyección internacional
La difusión pública forma parte esencial del proyecto. A través del diario de excavación y su presencia en redes sociales, el equipo comparte avances y resultados casi en tiempo real. Según Morales, esta labor no solo tiene impacto académico, sino también cultural y social, al acercar la arqueología a nuevas generaciones.
De cara a 2027, la próxima campaña se centrará en la reconstrucción del techo de la tumba de Djari —colapsado en el pasado y actualmente protegido con estructuras provisionales— y en la restauración definitiva del sarcófago de Ipi.
Además, el equipo prepara una exposición en el Museo de Luxor con una réplica a tamaño real de un depósito de momificación descubierto en 2017. Esta estructura, de seis metros de longitud por tres de ancho, no es una tumba, sino un espacio donde se almacenaban los materiales utilizados por los embalsamadores.
Nuevo máster en Egiptología en la UAH
El crecimiento del proyecto ha impulsado también la ampliación de la oferta formativa de la Universidad de Alcalá. Para el curso 2026-2027 se pondrá en marcha el Máster en Egiptología y Culturas del Próximo Oriente Antiguo.
La preinscripción estará abierta del 2 de marzo al 19 de junio de 2026. Se trata del segundo máster de estas características en España y el primero que se imparte en la Comunidad de Madrid. El programa, de un año de duración (60 ECTS), será presencial y en español, lo que amplía su proyección hacia el ámbito iberoamericano. Más información en www.uah.es












