Tanto la actual alcaldesa de PPVox, como el anterior alcalde, del PSOE,
han preferido facilitar el pelotazo urbanístico antes que defender que
Alcalá cuente con tejido industrial y empleos de calidad.
Los datos hablan por sí solos. Roca es líder mundial en diseño y fabricación de sanitarios,
accesorios y componentes de baño. La red comercial de Roca se extiende por más de 170
países, que abastece gracias a sus 79 plantas de producción y a los más de 20.000
trabajadores que emplea en todo el mundo. Sin embargo, y a pesar de que el Ayuntamiento
de Alcalá de Henares, gobernado por PP/Vox, le va a facilitar dar un pelotazo urbanístico de
3.000 viviendas en los terrenos de la factoría, Roca no va a crear ni un solo puesto de
trabajo productivo en la ciudad.
El Ayuntamiento de Alcalá ha llegado a un acuerdo con la empresa Roca para que los
terrenos industriales de su factoría pasen a ser urbanizables y pueda construir hasta 3.000
viviendas. Este pelotazo urbanístico generará millonarios beneficios a la empresa líder
mundial en diseño y fabricación de sanitarios. Un pelotazo bendecido y aplaudido por un
Ayuntamiento que no le ha exigido que recupere parte de su actividad productiva en la
ciudad.
El principal valor de la presencia de Roca en Alcalá es su capacidad potencial de crear
empleo. Un potencial social que desaparecerá al descalificar su suelo industrial sin el
compromiso de ejercer actividad productiva en otro punto del término municipal.
Hace años el Ayuntamiento llegó acuerdos para mantener la actividad productiva en la
ciudad con empresas que precisaban abandonar sus antiguas instalaciones. Ese fue el caso
de GAL, o el acuerdo por ejecutar con la empresa Química Sintética. En cambio, con Roca
en ningún momento se ha velado por el mantenimiento del empleo industrial en Alcalá.
Una de las fábricas de Roca se encuentra entre los municipios barceloneses de Gavà y
Viladecans, este mismo año se ha publicitado que allí también se utilizará urbanísticamente
suelo de la factoría. De hecho, tanto el proyecto de Gavà-Viladecans como el de Alcalá
tienen el mismo nombre: ‘Roca City’. Pero, a pesar del llevar el mismo nombre, son
proyectos totalmente diferentes.
Izquierda Unida Alcalá de Henares ● iualcala.org
El proyecto de Gavá-Viladecans destinará el 60% del suelo edificable a la actividad
económica y usos mixtos, con edificios de oficinas para empresas vinculadas a Roca,
industria 4.0 e innovación, coworking y espacios para startups, además de mantener los 500
puestos de trabajo productivo ya existentes. Parece evidente que, al contrario que el
Ayuntamiento de Alcalá, los Gobiernos locales de ambas localidades, -Gavá y Viladecans-,
se han preocupado por la generación de empleo y actividad económica, y no simplemente
por facilitar que la empresa de un pelotazo urbanístico.
Desde el punto de vista de la vivienda, el proyecto Roca City en Gavà- Viladecans destina el
50% de la vivienda a que sea de protección oficial, y la mitad de esta en régimen de alquiler.
Mientras, el de Alcalá de Henares no asegura cifras de viviendas de protección y alquiler,
únicamente referenciándose en los mínimos legales, que en la Comunidad de Madrid es un
mísero 3%.
En cuanto al aparcamiento no queda nada claro que este proyecto no agrave los problemas
de aparcamiento. Habla de construir un parking de 400 plazas, pero se eliminarían las
existentes en superficie de Parque O´Donnell, las de la entrada de la fábrica en el Camino
del Cementerio y la del aparcamiento temporal en la misma calle, que suman más de 300.
No parece en absoluto suficiente cuando vas a construir 3.000 viviendas en un espacio
reducido encerrado entre la vía del tren y la muralla del casco histórico.
El construir nueva vivienda no soluciona ningún problema si esta no es económicamente
accesible a las familias trabajadoras. En nuestro país casi la mitad de la vivienda nueva no
es comprada por familias, sino por fondos de inversión. No hay falta de vivienda, ya hay más
de 3 millones y medio de viviendas vacías en España, falta vivienda pública y regular
precios, poner coto a la especulación.
La fábrica de Roca en Alcalá se creó en 1962 y llegó a tener cerca de 2.000 empleados.
Sucesivos procedimientos de despido, que únicamente pretendían deslocalizar la
producción para llevarla a países donde los salarios de los trabajadores son más bajos,
fueron reduciendo el empleo hasta llegar a abandonar la actividad productiva en 2022. Roca
sigue produciendo, y mucho, en sus 79 factorías, pero para aumentar sus beneficios prefiere
hacerlo donde los trabajadores le sean más baratos, desechando cualquier responsabilidad
social y olvidando que su grandeza se fraguó gracias a trabajadores como los de Alcalá.
La gestión del Ayuntamiento de Alcalá con respecto a Roca ha distado mucho de preservar
el interés general de los vecinos y vecinas. No es algo que venga de ahora, en la legislatura
anterior el posicionamiento de PSOE y Ciudadanos no fue distinto al de los actuales PP y
VOX. Esta situación ya fue expuesta públicamente por el secretario general de la Unión
Comarcal del Corredor del Henares de CCOO, Vicente García Castillo, en un escrito
Izquierda Unida Alcalá de Henares ● iualcala.org
publicado en junio de 2022 con el título, “Roca, crónica de una muerte anunciada y
planificada urbanísticamente”.
En el texto expresa claramente lo sucedido: “La empresa nunca ha mostrado un gran interés
por mantener la actividad productiva en Alcalá de Henares y en los últimos años ha reducido
al mínimo la producción, y por tanto la mano de obra. Sin duda, esta posición de Roca se ha
visto reforzada por las continuas ofertas realizadas por el equipo de gobierno de Alcalá de
Henares, que en reiteradas ocasiones se ha ofrecido a rehabilitar su suelo para uso
residencial, con la consiguiente ventaja económica para la empresa.”
El Ayuntamiento complutense es el ejemplo de lo que no debe hacerse para mantener el
empleo en la ciudad. No ha agotado las vías de presión para fomentar la creación de
empleo, acomete una importante modificación urbanística sin ninguna vía de participación
vecinal en su desarrollo y, básicamente, tanto la actual alcaldesa, Judith Piquet (PP), como
el anterior alcalde, Javier Rodríguez (PSOE), han facilitado el pelotazo urbanístico antes que
defender que Alcalá cuente con tejido industrial y empleos de calidad, que es lo que hace
ciudad y marca diferencias con las ciudades-dormitorio.
Lo que nos venden como una maravillosa noticia para Alcalá no es otra cosa que una bonita
lápida de toda oportunidad de que Roca cree empleo industrial productivo en Alcalá: La
triste noticia de que una empresa líder mundial en su sector, en lugar de querer ganar dinero
fabricando en nuestra ciudad, prefiera ganar dinero especulando con el suelo de su fábrica.
Y todo ello entre las sonrisas y beneplácito de aquellos que la población ha elegido para que
defiendan los intereses de los vecinos y vecinas, entre ellos la defensa y creación de empleo
de calidad. Tiempo habrá de hablar del catastrófico modelo de ciudad que quieren, y están
convirtiendo en realidad, antes el PSOE/Ciudadanos y ahora PP/Vox Alcalá.
Martes 4 de noviembre de 2025
Izquierda Unida Alcalá de Henares












