Una donación histórica para la diócesis complutense
La Orden Cisterciense y la Diócesis de Alcalá de Henares firmaron el 11 de abril de 2025 un contrato de donación para que el Monasterio de San Bernardo acoja una sala relicario compuesta por 259 piezas, datadas entre los siglos XVI y XX.
Este conjunto procedía del Monasterio del Sacramento de Religiosas Bernardas, situado hasta hace unas semanas en Boadilla del Monte, y está documentado en el siglo XVII, cuando formaba parte del antiguo complejo monástico de la calle del Sacramento, en Madrid. Su fundador fue don Cristóbal Gómez de Sandoval y Rojas, primer duque de Uceda (Denia 1581–Alcalá de Henares 1624).
Un relicario excepcional en España
Se trata de uno de los pocos relicarios conventuales conservados en una estancia diseñada exclusivamente para la exposición de reliquias de santos.
El obispo de Alcalá, Mons. Antonio Prieto Lucena, destacó que la llegada de este relicario “supone un enorme enriquecimiento del patrimonio espiritual y artístico”, calificándolo como una de las mejores colecciones de reliquias de España, junto a las del Monasterio de El Escorial y el de la Encarnación de Madrid.
Traslado e instalación en San Bernardo
La sala relicario ha sido trasladada pieza a pieza desde Boadilla del Monte hasta el Monasterio de San Bernardo y se está instalando en una estancia situada sobre la sala capitular.
La estructura mide 11,75 m de largo, 6,15 m de ancho y 4,30 m de alto, con cuatro paredes recubiertas por una estructura de madera dorada que alberga las reliquias, y un techo decorado con pintura.
Piezas destacadas
Entre las piezas más valiosas destacan:
- Un armario-oratorio con retablo y reliquias, de taller italiano (primer tercio del siglo XVII), realizado en ébano, bronce dorado, hueso, cobre, vidrio y piedra.
- Un mueble retablo del altar mayor, anónimo italiano del mismo periodo, elaborado en madera, cobre, cristal, pigmento, metal y marfil.
- Un oratorio sin reliquias con un cobre de la Adoración de los Magos (siglo XVI), atribuido a un taller italiano que podría versionar un grabado basado en una pintura de Frans Francken o su escuela.
Una colección de origen italiano y madrileño
La sala incluye numerosos relicarios del siglo XVII, muchos de ellos en madera de ébano con aplicaciones de bronce. Parte de estas piezas proviene de talleres italianos del periodo fundacional, mientras que otras, incorporadas posteriormente, fueron producidas en talleres madrileños.
El conjunto reúne además:
- Brazos relicarios, pirámides relicario, relicarios en forma de sarcófago y relicarios tipo custodia y farol.
- Relicarios de tipo vaso o ampolla y relicarios teca, originalmente concebidos para llevarse colgados del cuello.
- Cuatro cajas escaparate madrileñas del siglo XVII, de pino ebonizado.
- Una arqueta flamenca en roble y ébano con plata y vidrio.
- Dos arquetas madrileñas (finales del XVIII–principios del XIX), policromadas y doradas, que contienen restos óseos rodeados de flores textiles realizadas por religiosas.
- Cuadros relicario con Agnus Dei del siglo XIX y relieves de cera de talleres romanos del XVII.
- Una pareja de exvotos de los Santos Inocentes, de taller castellano (siglos XVIII–XIX), en madera tallada y policromada.
Valor espiritual y cultural
El culto cristiano a las reliquias se remonta a los primeros siglos y, tras el Concilio de Trento, experimentó un impulso decisivo como expresión de devoción y como signo de intercesión de los santos.
La instalación de la sala relicario comenzó en noviembre de 2025 y la diócesis anunciará la fecha de inauguración y los horarios de visita a partir de 2026, cuando este espacio pasará a integrarse en el patrimonio espiritual y artístico de Alcalá de Henares.












