La legumbre, denominada Isidra, presenta mejoras agronómicas y nutricionales
La Comunidad de Madrid, a través del Instituto Madrileño de Investigación y Desarrollo Rural, Agrario y Alimentario (IMIDRA), ha desarrollado una nueva variedad de garbanzo con una mayor resistencia a enfermedades y mejores características nutricionales.
El viceconsejero de Medio Ambiente, Agricultura y Ordenación del Territorio, Rafael García, ha conocido esta nueva legumbre, denominada Isidra, durante una visita a la finca experimental El Encín del IMIDRA, ubicada en Alcalá de Henares.
Un proyecto de investigación desarrollado en Alcalá de Henares
La nueva variedad es el resultado de un proyecto de investigación centrado en la selección y mejora genética del garbanzo, desarrollado en Alcalá de Henares.
El objetivo de este trabajo es facilitar a los agricultores de la región una nueva opción de cultivo adaptada a las condiciones del territorio y que, posteriormente, pueda llegar al consumidor como un producto tradicional mejorado.
Mayor resistencia al frío y a enfermedades
Los investigadores han logrado obtener una variedad con alta resistencia a enfermedades causadas por hongos y una mayor tolerancia a las bajas temperaturas.
Entre sus principales características destaca su capacidad de germinación en condiciones de frío, lo que permite realizar siembras durante el invierno. Además, presenta una buena adaptación a terrenos áridos y de secano, condiciones habituales en buena parte de la región.
Mejora de las propiedades nutricionales
Los estudios realizados también han puesto de manifiesto la calidad culinaria y las propiedades organolépticas de esta nueva variedad.
El garbanzo Isidra cuenta con un elevado contenido en proteínas, fibra e hidratos de carbono y presenta menores niveles de antinutrientes, como el ácido fítico, una característica que contribuye a mejorar su digestibilidad.
Una nueva incorporación a la colección de variedades del IMIDRA
La variedad Isidra se suma a otras desarrolladas anteriormente por el IMIDRA, entre ellas Amelia, Alcazaba, Elvira, Eulalia, Amparo, Inmaculada, Pilar, Lola y Carmen.
Todas ellas fueron inscritas en el Registro de Variedades Comerciales y recibieron el nombre de investigadoras que participaron en su creación, una tradición que el instituto ha mantenido a lo largo de los años en reconocimiento a su labor científica.












