La alcaldesa de Alcalá de Henares, Judith Piquet, presidió en la tarde del miércoles la reunión del Grupo de Coordinación de Emergencias ante el episodio de lluvias intensas y fuertes rachas de viento registrado en la ciudad. En el encuentro participaron todas las concejalías y servicios municipales implicados en la gestión de situaciones meteorológicas adversas.
Incidencias centradas en el arbolado urbano
La jornada estuvo marcada por viento intenso y precipitaciones persistentes, que han provocado incidencias principalmente en el arbolado urbano. Según los datos facilitados por el Ayuntamiento, los servicios municipales han realizado más de 25 actuaciones relacionadas con la caída o el riesgo de caída de árboles en distintos puntos del municipio.
Los trabajos se están desarrollando de forma coordinada entre los distintos servicios, manteniendo la atención prioritaria en las zonas más afectadas por las rachas de viento.
El río Henares, en nivel rojo pero sin riesgo para la ciudad
Las lluvias acumuladas y los desembalses realizados en la cabecera del río Henares han provocado un incremento del caudal, situando al río en nivel rojo. No obstante, desde el Ayuntamiento se ha insistido en que la situación está muy alejada de la vivida en marzo y abril del año pasado.
En concreto, el nivel actual del río se sitúa casi dos metros por debajo de la cota máxima alcanzada en 2025, por lo que en estos momentos no existe ningún problema ni riesgo para la ciudad.
Dispositivo municipal de vigilancia y seguimiento
El Ayuntamiento mantiene activados todos los dispositivos de vigilancia, seguimiento y coordinación, y se encuentra preparado para actuar de forma inmediata si la situación meteorológica o hidrológica evoluciona de manera desfavorable.
El concejal de Medio Ambiente, Vicente Pérez, subrayó tras la reunión que “estamos muy lejos de la situación del año pasado, pero preparados para actuar si fuera necesario”, y recordó la importancia de extremar la prudencia ante el aumento del caudal del río.
Plan especial de vigilancia del río Henares
El plan municipal divide la ribera del Henares en cinco sectores, identificando los puntos más sensibles a inundaciones y estableciendo tres niveles de alerta operativa. En función de la evolución del caudal, se refuerza la presencia de Policía Local y Protección Civil, garantizando un control continuo y en tiempo real.
Entre las medidas preventivas previstas se incluyen la señalización y balizamiento de accesos a zonas inundables, la vigilancia permanente durante todos los turnos policiales, el control de pasos peatonales, caminos, zonas recreativas y entornos escolares próximos al cauce, así como acciones informativas a pie de calle para trasladar recomendaciones de seguridad.
El dispositivo contempla también actuaciones específicas en el arroyo Camarmilla, con cuatro puntos de control periódico del caudal en puentes y pasarelas, además de la vigilancia prioritaria en zonas que históricamente han presentado mayor riesgo.
Avisos de la Confederación Hidrográfica del Tajo
Por su parte, la Confederación Hidrográfica del Tajo (CHT) ha informado de que ha aumentado a 23 el número de estaciones de aforo que superan el umbral de aviso hidrológico rojo en la demarcación del Tajo. Entre ellas se encuentran varios puntos del río Henares, tanto en Guadalajara como en la Comunidad de Madrid, incluido el tramo de Espinillo.
El aviso rojo se refiere a situaciones hidrológicas muy peligrosas, con posible inundación de zonas habitadas y cortes importantes de vías de comunicación, por lo que se recomienda reforzar las medidas de protección y extremar la precaución.
Desde el Ayuntamiento se ha hecho un llamamiento a la ciudadanía para que evite las zonas arboladas y las orillas del río, y colabore siguiendo las recomendaciones de seguridad mientras se mantiene activo el seguimiento de la situación.












