Inversión para mejorar la seguridad y conservación viaria
La Comunidad de Madrid ha renovado durante el año 2025 más de 142 kilómetros de carreteras regionales, con una inversión superior a los 21,2 millones de euros, dentro de su política de mantenimiento y conservación de infraestructuras viarias. Estas actuaciones tienen como objetivo garantizar unas condiciones óptimas de seguridad y comodidad para los conductores que utilizan la red regional.
La red de carreteras de titularidad autonómica supera los 2.500 kilómetros, distribuidos en ocho zonas de conservación, en todas las cuales se han llevado a cabo trabajos de mejora del firme.
Actuaciones en carreteras y carriles bici
Las intervenciones realizadas han afectado a todas las áreas en las que se estructura la red viaria regional, permitiendo una actuación homogénea en el conjunto del territorio. Además, los trabajos no se han limitado únicamente a las carreteras, ya que también se ha actuado en cerca de seis kilómetros de carril bici, reforzando la seguridad de los desplazamientos de los usuarios que utilizan estas infraestructuras.
Estas mejoras contribuyen a mantener en condiciones adecuadas tanto las vías destinadas al tráfico rodado como los itinerarios para la movilidad ciclista.
Mantenimiento periódico del pavimento
Las actuaciones sobre el pavimento se realizan de forma periódica con el fin de reducir el deterioro progresivo causado por factores como las condiciones climatológicas adversas o el propio uso continuado de las carreteras.
Especial incidencia tiene el paso de vehículos pesados, que representan de media más del 8 % del tráfico total, y que aceleran el desgaste de los firmes si no se aplican labores constantes de conservación.
Un plan a largo plazo para la red regional
La conservación y el mantenimiento de las carreteras forman parte del plan de la Comunidad de Madrid para modernizar y reforzar su red viaria, al que se destinarán 234,5 millones de euros el próximo año.
En este marco, el Consejo de Gobierno aprobó en su última reunión de 2025 la prórroga de los contratos de conservación y una inversión adicional de 40,3 millones de euros, destinada al cuidado de los firmes durante los dos próximos años, asegurando así la continuidad de las actuaciones.












