El estadio de El Val acogió este domingo el primer encuentro del año 2026 para la RSD Alcalá, que firmó un empate sin goles (0-0) frente al CF Fuenlabrada en un partido en el que los rojillos llevaron el peso del juego y dispusieron de las ocasiones más claras, pero sin lograr transformar su dominio en goles.
El encuentro se disputó en un ambiente especial, con la afición acompañando al equipo en el arranque del nuevo año y empujando desde la grada en busca de una victoria que finalmente se resistió.
Dominio local en la primera mitad
El conjunto dirigido por Vivar Dorado salió al terreno de juego con una propuesta ofensiva clara y voluntad de imponer su ritmo desde los primeros minutos. Las ocasiones no tardaron en llegar, con una volea de Javi Hernández dentro del área como primer aviso serio, que se marchó por encima del larguero.
El Alcalá acumuló llegadas peligrosas, especialmente por banda, con Nico Sánchez como uno de los jugadores más activos. Un centro suyo hacia Javi Hernández acabó en saque de esquina tras la intervención defensiva del Fuenlabrada, en una primera mitad en la que los rojillos dominaron la posesión y el territorio, aunque sin premio en el marcador.
El descanso llegó con 0-0, un resultado que no reflejaba el mayor protagonismo del equipo local.
Alternancias tras el descanso y ocasiones claras
Tras la reanudación, el Fuenlabrada incrementó su intensidad en los primeros compases de la segunda parte, obligando al Alcalá a replegarse momentáneamente. Sin embargo, los locales recuperaron pronto el control del partido y volvieron a generar peligro.
Una de las ocasiones más claras llegó tras otro centro de Nico Sánchez que ni Izan González ni Javi Hernández lograron rematar por escasos centímetros. Poco después, Aitor González estuvo cerca de inaugurar el marcador, pero el guardameta visitante evitó el gol con una intervención decisiva.
Un final con insistencia rojilla
En los minutos finales y ya en el tiempo de descuento, el Alcalá intensificó su presión ofensiva. Salinas dispuso de la última oportunidad del encuentro, obligando de nuevo al portero del Fuenlabrada a intervenir para mantener el empate.
El pitido final certificó un empate sin goles que dejó sensaciones positivas en cuanto a juego y actitud, aunque con la sensación de haber merecido algo más.
Un punto que deja buenas sensaciones
Pese al resultado, el Alcalá mostró identidad, ambición y voluntad ofensiva, aspectos que refuerzan la línea de trabajo del equipo de cara a los próximos compromisos. El punto sumado permite seguir construyendo en este inicio de año, con la confianza de que el rendimiento mostrado tendrá recompensa en futuras jornadas.
Fotografía: Víctor García












