Un modelo basado en la prevención y los datos
El Ayuntamiento de Alcalá de Henares ha puesto en marcha un modelo de gestión del arbolado urbano centrado en la planificación, la prevención y la transparencia. La iniciativa, impulsada por la Concejalía de Medio Ambiente, busca mejorar la seguridad, aumentar las plantaciones y establecer un sistema técnico de seguimiento del estado de los árboles.
El nuevo enfoque apuesta por una gestión continua basada en datos y criterios técnicos, alejándose de actuaciones puntuales.
Evaluación avanzada del estado del arbolado
El concejal de Medio Ambiente, Vicente Pérez, ha explicado que el sistema incorpora un análisis estructurado que permite detectar de forma temprana posibles riesgos, clasificar los árboles según su estado fitosanitario y su estabilidad, y programar revisiones periódicas.
Este modelo combina inspecciones técnicas especializadas, herramientas digitales de registro y protocolos normalizados de evaluación del riesgo, lo que facilita la toma de decisiones y el seguimiento de cada intervención.

Podas y apeos con criterios técnicos
Durante 2025 y 2026 se han realizado 6.286 podas en el conjunto de la ciudad, la mayoría de ellas de mantenimiento, junto a otras actuaciones como reducción de copa o reestructuración en función del estado de los ejemplares.
En cuanto a los apeos, se han llevado a cabo 640 actuaciones, de las que 477 corresponden a arbolado joven que no se ha consolidado o ejemplares secos. El Ayuntamiento subraya que el apeo es siempre una medida excepcional, aplicada únicamente en casos de riesgo estructural, enfermedad irreversible o daños que comprometen la estabilidad.
Además, todas las intervenciones cuentan con un informe técnico previo y quedan registradas en el sistema municipal de seguimiento.
Refuerzo con nuevas plantaciones
La planificación contempla 661 nuevas plantaciones, priorizando zonas con menor cobertura vegetal, entornos escolares y sanitarios, áreas con mayor exposición al calor y la mejora de corredores verdes.
Las especies seleccionadas —como arces, fresnos, robinias o robles— están adaptadas a las condiciones climáticas y favorecen la biodiversidad y la resiliencia urbana.
A estas plantaciones se sumará el arbolado de compensación vinculado a obras, con lo que se prevé alcanzar un total de 1.820 nuevos ejemplares en 2026. Cada retirada de arbolado se acompaña de nuevas plantaciones bajo criterios de compensación ambiental.
Actuaciones en centros educativos
El plan incluye también un programa específico para centros educativos, con evaluaciones periódicas del arbolado en patios escolares, intervenciones preventivas y creación de zonas de sombra natural.
Asimismo, se prevén plantaciones participativas con alumnado, integrando la seguridad y la educación ambiental como ejes de esta estrategia.
Corresponsabilidad y gestión del riesgo
El Ayuntamiento apuesta por un modelo que combine la protección del patrimonio verde con la seguridad ciudadana, apoyándose en criterios técnicos como el Estándar Europeo de Poda.
Aunque el riesgo cero no existe, debido a factores como las condiciones meteorológicas, la planificación municipal tiene como objetivo reducir incidencias y mantener un alto nivel de calidad del arbolado urbano.












