La Comunidad de Madrid incorporará a su red pública 596 plazas residenciales para personas mayores en situación de dependencia entre el 1 de noviembre y el 30 de junio de 2028. La medida contará con un presupuesto cercano a los 25 millones de euros y contempla plazas en distintos municipios de la región, entre ellos Alcalá de Henares.
El objetivo es ampliar los recursos de atención residencial destinados a personas mayores que necesitan apoyo y cuidados continuados.
Más de 25 millones de euros para 596 plazas
El Consejo de Gobierno de la Comunidad de Madrid ha autorizado 12 contratos para incorporar 431 plazas, con una inversión superior a los 18,4 millones de euros. Estos recursos estarán ubicados en centros de Pinto, Torrelodones, Navalcarnero, San Lorenzo de El Escorial, El Álamo, San Martín de la Vega, Cadalso de los Vidrios, Galapagar y Pozuelo de Alarcón.
Las 165 plazas restantes, cuyo procedimiento de tramitación no requiere autorización del Consejo de Gobierno, cuentan con un presupuesto superior a los 6,4 millones de euros.
En conjunto, las 596 plazas supondrán una inversión próxima a los 25 millones de euros durante el periodo previsto.
Alcalá, entre los municipios incluidos en la red
La ampliación contempla recursos residenciales en numerosos puntos de la Comunidad de Madrid. Además de Alcalá de Henares, la relación facilitada por el Gobierno regional incluye municipios como Meco, Rivas-Vaciamadrid, Getafe, Cobeña, Brunete, Majadahonda, Algete, El Molar y San Sebastián de los Reyes, entre otros.
También se incluyen centros en los distritos madrileños de Latina y Carabanchel.
La información difundida por la Comunidad de Madrid identifica Alcalá de Henares entre las localidades donde se encuentran los centros contemplados en esta red. No obstante, los datos facilitados no especifican cuántas de las nuevas plazas corresponderán a la ciudad complutense.
Atención integral y prevención de la soledad
El Acuerdo Marco de Atención Residencial establece que los centros deberán desarrollar programas de prevención, detección y respuesta ante situaciones de soledad. También tendrán que recoger las preferencias alimentarias, culturales y de ocio de las personas residentes.
La atención incluye apoyo y cuidados personales, asistencia gerontológica, rehabilitadora, psicológica y social, además de alojamiento y manutención.
Los usuarios también podrán acceder a actividades recreativas, iniciativas para combatir el aislamiento y servicios complementarios de peluquería y podología.
Con esta ampliación, el Gobierno regional busca aumentar los recursos residenciales disponibles para las personas mayores en situación de dependencia y reforzar los servicios de atención y acompañamiento.












